Welcome the New Internet connection

admin December 26th, 2011 No Comments

When we do our academic researches and some other academic papers, Internet is very important for us to accomplish such project. The only problems are, first, when we don’t have any broadband even we have the computer unit. The second one is when the connection is very slow.
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Se Vende La Esherick House (Louis I. Kahn).

admin August 5th, 2011 No Comments

esherick houseUna de las casas míticas de la arquitectura moderna, la Esherick House de Louis I. Kahn, construída entre 1.959 y 1961 en Chestnut Hill, Philadelphia, EEUU, para el escultor Wharton Esherick, está en venta. Quien disponga de la no despreciable cantidad de entre dos y tres millones de dólares (1,5-2M€) podrá hacerse con uno de los clásicos de la arquitectura del siglo pasado. No parece tampoco exagerado el precio, teniendo en cuenta que además de su valor histórico-artístico se trata de una vivienda no demasiado grande (unos 230 m2 construidos sobre una parcela de unos 2.400 m2), muy bien situada (a 90 minutos de Manhattan), a pesar de que en EEUU tampoco están en su mejor momento de mercado inmobiliario.

No es la primera de estas “casas-manifiesto de la arquitectura moderna” que se pone a la venta en los últimos tiempos; hace unos meses leíamos que también se ponía a la venta la Farnsworth House, la mítica casa de cristal” de Ludwig Mies Van der Rohe, por la tampoco asequible cantidad de siete millones de dólares (4,6 M€). ¿Será el signo de los tiempos? (todo se vende, todo tiene un precio: hasta el “less is more” tiene precio…)

Partenariado Público-Privado

admin June 2nd, 2011 No Comments

Es la etiqueta de moda en la Unión Europea. El “PPP”, el partenariado público-privado, el establecimiento de alianzas y complementariedad de fines y recursos entre las iniciativas pública y privada en todos los ámbitos de la economía y la sociedad.

bolueta2Me han propuesto, mediante AVS, la Asociación española de promotores públicos de Vivienda y Suelo, participar en una serie de conferencias en el marco del SIMA 08, el salón inmobiliario de Madrid que se celebrará este año entre el 8 y el 12 de abril, , precisamente explicando la experiencia en proyectos de cooperación pública-privada de mi empresa, ORUBIDE, S.A., participada al 50% por el Gobierno Vasco (a través de su promotora pública de vivienda VISESA) y las Cajas de Ahorros vascas (BBK, KUTXA y VITAL) y Caja Laboral.

Y me he puesto a reflexionar sobre esta cuestión (el partenariado público-privado y sus aplicaciones en el urbanismo vasco), como acostumbro, escribiendo, para ordenar las ideas y entresacar lo que se me ocurre que puede ser más interesante para la audiencia de esas conferencias. Este texto es, por tanto, un conjunto de reflexiones en voz alta (o en voz baja, pero en voz baja mecanografiada y puesta en común, si preferís). Y de esta manera, avanzando mis ideas y dejándolas aquí por escrito, intento involucrar a tod@ aquél/la que quiera aportar su opinión al respecto para mejorar esa comunicación, enriquecerla con las ideas o sugerencias de quien quiera participar. Ya sabéis:si tenéis algo que aportar, sugerir, criticar, discutir,… será muy bien recibido.

Ya de entrada es evidente que nuestra propia configuración mercantil (la de ORUBIDE: 50% de participación gubernamental y 50% de entidades financieras) constituye un claro ejercicio de cooperación entre los fines y recursos públicos y privados. Los entes instrumentales al uso, las sociedades mercantiles que los gobiernos (europeo, estatales, autonómicos, forales o municipales) utilizan para cumplir mejor sus fines aplicando mecanismos eficientes de gestión, suelen ser participadas al 100% por entidades públicas. La nuestra, ORUBIDE, no. Su capital, su consejo de administración, es mixto, híbrido, compartido. Y ya desde este inicio, desde la concepción de la sociedad, parte de algo que tiene mucho que ver con el PPP: se pueden conseguir los fines públicos, el interés general y lo que es propio de la administración (en el caso de ORUBIDE, la producción de suelo urbanizado para vivienda, especialmente de vivienda protegida, y la dinamización del mercado de suelo residencial), compatibilizándolos con objetivos más propios de entidades no-públicas (aunque las cajas, como corporaciones semipúblicas, tampoco se puede decir que respondan al prototipo de capital privado), como puede ser la obtención de una rentabilidad por el capital depositado, aunque esta rentabilidad, ese retorno de las inversiones, esté limitado o tasado. En nuestro caso, la aportación de las Cajas de Ahorros en el capital de ORUBIDE no sólo es de músculo financiero –que también, es obvio- sino que su participación en las decisiones estratégicas de la empresa es muy valiosa para nosotros. El punto de vista de unas entidades financieras que también tienen un contenido social es complementario y muchas veces muy enriquecedor para cumplir nuestros objetivos.

Esto enlaza con otro concepto muy europeo: el “profit-limited”, las compañías que siendo privadas, corporaciones de interés particular, cumplen determinadas funciones sociales además de perseguir un rendimiento limitado en sus inversiones. Las cajas de ahorros, algunas fundaciones, patronatos, sindicatos o gremios, asociaciones patronales, colegios profesionales o agrupaciones de interés diverso… pero también determinadas empresas cooperativas –como las experiencias que conocimos en una reciente visita a Suecia- pueden encajar en ese mundo híbrido de la economía social (válgame eloximorón: “economía”, si consideramos la economía que nos rodea, capitalista e incluso con fuertes tendencias desreguladoras y neoliberales, se lleva mal con el concepto “social”, de justicia equidistributiva de la riqueza para asegurar el bienestar del conjunto de la población).

bolueta bilbaoEste invento del PPP parte de un doble reconocimiento. Por un lado, que es razonable que los inversores privados obtengan un rendimiento por su inversión, aunque sea tasado o limitado. Esto, aunque lo parezca, no es evidente u obvio para cualquiera, por mucho que la economía capitalista nos lo haya inculcado a sangre y fuego desde hace siglos; y menos para los derroteros que desde la Unión Europea hasta el último ayuntamiento están imprimiendo a nuestras economías. Pero aceptemos, como mal menor para los comunistas o como paradigma para socialdemócratas liberales, que no es contradictorio remunerar de manera tasada el esfuerzo inversor de manos privadas. A los protestantes creo que esta aceptación les resulta más fácil, más evidente culturalmente, que a las sociedades de raíz católica. Pero ese sería otro discurso… Por otro lado, es necesario que la eufemística y falsamente llamada “sociedad civil” (el mundo de la empresa, el capital, el poder económico, la banca,…) reconozca a la administración, al poder democráticamente elegido, la función de velar por los intereses comunes, de prevalecer en la aplicación de reglas de juego, más o menos intervencionistas, que defiendan a los débiles de los abusos de los fuertes. Que el poder económico reconozca que el poder político marca las reglas de prevalencia o jerarquía de intereses públicos y privados.

Con esta mutua aceptación de los fines propios a cada naturaleza de los “socios” del PPP, tenemos ya sentadas las bases para una eficiente aplicación de los recursos de cada parte. Ya somos socialdemócratas.

El urbanismo, por definición, es la creación de ciudad. El marco de juego está definido por una fuerte componente pública.El urbanismo es una función social. Debe responder primeramente a los intereses generales, compatibilizar los usos distintos que son necesarios para el buen desarrollo de las actividades humanas, y no atender de manera prioritaria y mucho menos exclusiva a los intereses particulares –aunque sí debe conciliarlos, poner orden y priorizar los diversos intereses de todos los agentes que participan de la ciudad-.

zorrozaurreEn este marco, los agentes privados no están excluidos. El negocio, sobre todo si es un negocio tasado, limitado, modulado, es compatible con la generación de ciudad, siempre que esté supeditado al bien común. Y así es como nos embarcamos en proyectos urbanísticos, con el fin principal bien claro –hacer ciudad y proporcionar espacios para la actividad ciudadana (espacios para habitar, espacios para disfrutar el ocio, para trabajar, para estudiar,…) -, pero asumiendo que en la alianza con otros agentes distintos de las administraciones cooperarán con este objetivo principal, pero tendrán a su vez un objetivo lucrativo evidente. Si conseguimos tasar, fijar de manera proporcionada y justa ese lucro, el PPP tiene el éxito garantizado, porque corresponderán a cada aliado –el público y el privado- los beneficios que cada uno persigue: los públicos, el bienestar del conjunto de la ciudad –nueva y existente-, y los privados, un lucro razonable, limitado, tasado, que recompense proporcionalmente su aportación de valor, de capital –financiero y humano, dinerario y de gestión- al proyecto.

Así hemos acometido varios proyectos en Euskadi en los cortos cinco años de vida que tiene ORUBIDE. Empezamos enBolueta, en Bilbao, donde aprovechamos la circunstancia de que una promotora de viviendas privada, VALLEHERMOSO,tenía opciones de compra sobre un suelo industrial, degradado y en crisis, al borde del Nervión, para conveniar con ellos una actuación conjunta en la que, desde el primer momento, se acordase con el Ayuntamiento la elevación desde el 20% (mínimo legal) de vivienda protegida hasta el 50%, que después hemos conseguido aumentar hasta el 62% del total de 1.100 viviendas gracias a la aportación de los suelos provenientes de cesión y patrimoniales del municipio. En este acuerdo se adelantó al momento de la adquisición del suelo la reparcelación, de manera que se acordó que la parte pública de la que nos hacíamos cargo en ORUBIDE se quedara con las parcelas para vivienda protegida por el 20% del coste del suelo y las cargas de urbanización, y el restante 80% lo sufragara el socio privado para materializar en parcela residencial la parte de vivienda libre. En esta operación, además de regenerar urbanísticamente una zona degradada de Bilbao, la recuperación de un tramo importante de la ría y la descontaminación del suelo, se garantizó la continuidad del empleo de las empresas existentes en la zona, y se adoptaron criterios de sostenibilidad y eficiencia energética innovadores, como la instalación de un sistema de District Heating (calefacción y producción de agua caliente centralizada “de barrio” con cogeneración energética).

El ejemplo de Bolueta como colaboración público-privada en la gestión urbanística, consiguiendo objetivos sociales tan importantes como triplicar la cuota mínima legal de vivienda protegida, nos animó a aplicar este sistema en otros ámbitos de intervención como Aieri, un suelo clasificado desde hace años como urbano en Ondarroa, apto para la construcción de casi 500 viviendas, donde la adquisición de suelo la iniciamos en 2004 de manera conjunta y consensuada con LARRAIN, promotora del grupo MOYÚA, comprando suelos al 50% en proindiviso con el compromiso de reparcelar, de la misma manera, desde el instante inicial, quedándose cada parte pública o privada con las edificabilidades protegidas o libres, respectivamente de las que les correspondan finalmente en la reparcelación, y acordando una fórmula de reparto de los costes de adquisición de suelo y cargas urbanísticas proporcional al margen de cada producto inmobiliario. Aunque corresponde al Plan Especial de Ordenación Urbana fijar esta cuota, el ayuntamiento de Ondarroa está manejando para el ámbito unos porcentajes de vivienda protegida mucho más altos que los legalmente exigibles.

zorrozaurre2Un último ejemplo de esta colaboración entre agentes públicos y privados puede ser nuestra actuación en el ámbito deZorrozaurre, en Bilbao. En este caso en ORUBIDE asesoramos y gestionamos la compra de suelos propiedad de la Autoridad Portuaria de Bilbao, que, obsoletos y sin futuro en sus usos anteriores al trasladar sus actividades, quedarían vacantes. La fórmula en este caso se centró en la participación de VISESA y el Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco en laComisión Gestora que, desde el primer momento, y liderada por el Ayuntamiento, agrupó a propietarios de suelo públicos y privados, en una proporción casi paritaria, que acordaron también elevar –gracias al impulso del interés público que asumieron Ayuntamiento y Gobierno Vasco, a través de sus sociedades participadas- hasta el 50% el porcentaje de vivienda protegida. En este gran proyecto, de casi 6.000 viviendas en el corazón de Bilbao, en una península que se convertirá en isla conformada por un Master Plan redactado por el equipo de Zaha Hadid, premio Pritzker de arquitectura, contiene un ambicioso programa de regeneración urbana que no se limita a dotar de vivienda protegida y libre a un área como la comarca del Gran Bilbao, muy necesitada de este uso, sino que incluye la instalación y reubicación de actividades económicas en su seno, generadoras de empleo dentro de la ciudad y atractoras de actividades de alto valor añadido. El suelo actual, con sus usos obsoletos industriales y portuarios, acoge 116 empresas en un suelo muy valioso estratégicamente para la ciudad que habrá que descontaminar y dotar de infraestructuras modernas y eficientes.

En estos tres ejemplos hemos perseguido el interés público en operaciones que, a priori, podrían haber sido especulativas o simples negocios inmobiliarios, pero involucrando a socios privados en su gestión, no expulsando a la iniciativa privada, sino integrandola. Nuestros socios privados tienen la expectativa de una remuneración limitada, pero con alto grado de garantía, y con el plus de seguridad de sus inversiones que supone cooperar con las administraciones involucradas en materia de urbanismo (ayuntamientos) y vivienda (Gobierno Vasco). El interés público en cada operación viene dado no sólo en virtud de la oportunidad de la transformación urbanística de los ámbitos de actuación, en zonas degradadas o vacantes o sin uso actual, sino –muy fundamentalmente- por la elevación de los estándares de vivienda protegida por encima de los mínimos legales exigibles, ya ambiciosos en Euskadi (el 75% en suelo urbanizable y el 40% en urbano, actualmente; anteriormente a la Ley del Suelo de 2.006, el 65% en urbanizable y el 20% en suelo urbano), y la implantación de sistemas innovadores en materia de sostenibilidad y servicios urbanos eficientes.

¿ESTETICA O ETICA SOCIO-POLITICA EN LA PRODUCCION DE OBRAS DE URBANISMO?

admin March 24th, 2011 No Comments

Acabo de releer el libro de Carol WILLIS (1995): â€œForm Follows Finance: Skyscrapers and Skylines in New York and Chicago”, Princeton Architectural Press, NY. Me ha traído a la mente un viejo debate: ¿Puede valorarse la imagen estética de los rascacielos o la forma de la traza en el plano de una ciudad con independencia del coste social económico político y funcional con que está configurada? ¿Puede ser la ciudad un objeto estético juzgable sólo por sus elementos sueltos yuxtapuestos en el tiempo? O ¿debe ser integralmente analizada como organismo complejo?.

Mi opinión es que el conocimiento de una realidad no puede ser parte del juicio de esa misma realidad. Os pongo un ejemplo: imaginar el juicio crítico de una foto de las víctimas sangrientas de una explosión en la guerra. ¿Puede apreciarse separadamente el valor de la foto como obra de arte de su temática concreta y cómo describe la guerra?. Voy más allá: ¿y si encima sabemos que la bomba ha sido tirada por el fotógrafo para lograr un impresionante documento?. A algo muy similar equivale el juicio de una ciudad con rascacielos donde sabemos que han sido construidos con la violencia del beneficio extraído a la comunidad, arrasando la sostenibilidad del lugar, explotando la economía urbana, y extrayendo 10 veces más beneficios que los gastos sociales generados en externalidades.

Habitualmente, este tipo de debates se juzgan dentro del orden establecido para cada arte o práctica cultural, siguiendo las reglas propias que permiten emitir un juicio crítico sobre cada obra, según la peculiaridad de esas reglas (convencionales en cada época y cultura). Con esas mismas reglas se rige toda la producción artística y cultural en cada sociedad: lo “bueno” o “malo” que se produzca en cada orden es juzgado al verlo a través del orden aceptado para esa práctica, época y cultura, y nunca otra. Pero además, el principio definitorio de un orden (“sistema cerrado propio de cada una de las artes y épocas”), permite aceptar que las reglas dentro de cada orden pueden ser cambiadas por los creadores innovadores, de forma que, saltando de un orden a otro con algunos elementos en común de ambos órdenes, se crean nuevos estilos. Por ejemplo, la ópera es un corte de los órdenes poesía+musica+teatro en cada cultura y época.

El centro de la polémica está en diferenciar claramente las dos esferas tradicionales que separan el Arte de la Política Social. El juicio emitido suele ser sobre la verdad, ética o valor de lo que dice respecto al mejor orden canónico aceptado, dentro de cada sistema limitado. Pasar del plano de la estética al de los juicios de valor éticos no sólo no es imposible, sino necesario, porque hay un paso crucial que permite establecer un puente sin rupturas epistemológicas, contra lo que pretenden los esteticistas frente a los racionalistas: frente a la autonomía de cada plano (Estética y Etica) han de integrarse ambos planos estético-éticos en cada orden y según la prevalencia propia en el mismo de unos u otros valores. Unas artes tendrán más predominio de valores estético-contemplativos frente a los valores comprobables ético-verificables (utilidad, funcionalidad, racionalidad, justicia), marcando la diferencia entre el arte y la técnica. La crítica de los juicios de valor en el primer caso es cerrada al propio orden estético de cada autor, mientras que los juicios críticos valorativos son necesarios en el segundo.

El orden en que opera la arquitectura tiene un sistema diferente al del arte pictórico o escultórico puros, donde el grado de interferencia entre el sujeto que lo contempla en uno es casi nulo (se le ofrece ante su vista contemplativa) y en el otro el sujeto es quien lo usa (vive, habita, se adapta o lo transforma). El uno es un producto artístico y en el otro es un producto artístico, social, técnico, duradero, útil.

Las reglas de los órdenes de la pintura, escultura, música, literatura pueden ser independientes o autónomas del orden social (producir obras de arte indiferentes del contexto sociopolítico, o muy comprometidas del orden social donde se generan). En general la historia nos demuestra que el orden social exige el academicismo canonizado y rechaza las obras rompedoras del orden por eso mismo, por ser ideológicamente peligrosas al propio orden interno. Todas las dictaduras lo han entendido así. La arquitectura sin embargo, actúa en otro orden diferente al del arte per se; no es para ser contemplada pasivamente, sino utilizada, para servirse de ella, para ser vivida, criticada, por contener hombres que la hacen suya y transforman como un objeto activo, para comprometerse con el hombre en cuanto que ente social y sus funciones colectivas. No se produce arquitectura para crear objetos bellos, sino siempre para insertarla en un contexto social vivo que la hace necesaria.

¿Pero, y la ciudad?. La ciudad además, está en otro nivel: un nivel gregario e integrador de todo lo anterior, porque en él se socializan todos los objetos creados por la cultura. Todos los anteriores que hemos comentado: necesarios o prescindibles, contemplativos o útiles. Al igual que las reglas de la lógica de lo artístico puro (música, pintura, escultura, literatura) no son exportables a las lógicas internas de la arquitectura, tampoco las de ésta lo pueden ser a las del urbanismo. Lo bello en arquitectura es un juicio parcial de una totalidad individual a la que no le basta con tal juicio, sino que necesita además el juicio ético de su adecuación al orden complejo en que se crea y vive.

Por ello ningún juicio completo de un objeto arquitectónico puede inhibirse de su contexto socio-ecológico político o económico. La suma de arquitecturas no hacen ciudad, aunque acaben conformándola y ésta autogenerándose. La ciudad no puede ser juzgada solamente por las impresiones estéticas que genera su contemplación, sino que son necesarias las lógicas internas del orden donde se produce dicha obra.

chicago_skyline_aerial.jpgEl libro que os recomiendo (es brillante) nos regala una espectacular cantidad de datos muy claros de gran repercusión económica: en el caso de CHICAGO, ha ido devorando su ciudad con sus propias obras, despistando a los ciudadanos con la imagen del prestigio, potencia de las mismas y progreso económico, como vulgar señuelo para alejarla del beneficio especulativo que comporta para su creador, y con objeto de hacer soportable la ruptura de todos los principios higienistas del XIX de la luz y el aire de la ciudad. Los edificios que se hicieron en los años 10 y 20 con el ánimo exclusivo de sacar las máximas rentas de la localización a costa de la ciudad, y de poner en marcha las nuevas tecnologías de los ascensores y la construcción, han sido demolidos por “bajitos” en comparación con los modernos. Eso sí, recuperando malamente sus ruinas en las demoliciones de los años 60, 70 y 80, para colocar fragmentos de puertas, rejas y cerámicas rotas de los años 20 y 30 en el Museo del Art Institut of Chicago, como restos arqueológicos ahora valorados, pero irremisiblemente perdidos por la voracidad especuladora.

1214651110_cf979523c8.jpgPara hacerse una idea, la edificabilidad normal del área del Loop de Chicago es de una FAR (floor area ratio) de 16 m2t/m2s, a cambio de pequeñas “bargains” para ajustar “some pay-back to the city” con alguna decoración de la plaza que deja con el retranqueo en planta, una escultura, una salida del subway a su interior, etc., todo dentro de su propias “premises” o esfera de intereses, sin equilibrar los costes sociales con los beneficios netos obtenidos, quedando todo ello en un difuso beneficio social no reglado, relativo para la ciudad… ¡Y pensar que la operación especulativa de las torres del Real Madrid ha sido generar 1,7 m2t/m2s en toda su parcela!. Los “set-backs” en planta para una plaza mantienen el dominio en propiedad privada con servidumbres públicas nada más, porque debajo tiene sus numerosos parkings. La comparativa con MANHATTAN que ofrece el libro es muy interesante: antes de 1890 no había límites de edificabilidad. De 1910 a 1920 se impusieron en Chicago alturas límite de 130 pies (45 m) el 25% de ocupación, mientras que NYC seguía sin límites, pero con obligatoriedad de retranqueos a las calles. De 1923 a 1961 se subió en Chicago el límite de altura a 260 pies (90 m) y 1961 a 1999 se fijan unas FAR de 12 a 16 veces la planta solar….

Y yo me pregunto: Â¿Cambiaría esa opinión sobre uno de los procesos más demoledores de la ciudad capitalista, el hecho de que se impusieran compensaciones aumentando los pay-backs a la comunidad, tipo inglés, y se disminuyeran los márgenes de beneficios de esas promociones?. No para mí, desde luego. No, por el manifiesto derroche energético y la sobresaturación de algunos tejidos y abandono de otros. La insostenibilidad de este sistema parasitario es evidente, además de la absoluta pérdida de escala humana que implica.